sábado, 10 de enero de 2009

Que momento de sosiego regalado cuando se espera intranquilo el ruido que tiene que hacer algo que cae al estrellarse contra el suelo y cuando choca... ¡no se oye nada!. Eso es la nieve, que baja suave del cielo púrpura acariciando el aire: el anhelado silencio demostrando la ley de Newton.

2 comentarios:

u minúscula dijo...

Cuando fui a Bariloche, en la Patagonia, hace dos o tres veranos, allí era invierno y un 8 de agosto me desperté con una frase: nieva, Rebe..

Era mi amiga Agostina, porteña, hablándome desde la cama de abajo de una habitación de madera, sobre un barco y respondí: No puede ser, no se oye nada.

Nunca había visto nevar, no sabía que proclamaba el silencio.

Mario Benito dijo...

Habrá que componer una canción donde la nieve suene...